Pereira. En medio de las montañas del corregimiento de Arabia, donde la naturaleza abraza cada rincón, la Policía Nacional llegó con algo más que presencia institucional: llevó sonrisas, oportunidades y un mensaje que quedará en el corazón de decenas de niños.
En la Institución Educativa San Francisco de Asís, estudiantes de primaria vivieron una jornada diferente, marcada por la entrega de kits escolares, refrigerios y la realización de un torneo relámpago de fútbol que llenó de energía y alegría cada espacio de la escuela.
Pero la verdadera huella quedó plasmada en una pared. Allí, el “Policía del arte” dio vida a un mural titulado “El Corazón de la Cordillera”, una obra inspirada en la riqueza natural y cultural de la región andina.
En sus paredes ahora habita la selva. Un tucán andino abre sus alas en medio de colores intensos, mientras guacamayas sobrevuelan y un mono aullador emerge entre la vegetación, como un guardián del bosque. Cada trazo convierte el espacio en un recordatorio vivo de la riqueza natural que rodea a estos niños.
En el centro del mensaje, una frase lo resume todo: “SEAMOS PARTE DE ESTA HISTORIA”, una invitación a cuidar, respetar y sentirse parte del territorio que habitan.
Más allá de una actividad, esta jornada se convirtió en un espacio de integración, aprendizaje y esperanza, donde la Policía Nacional reafirma su compromiso con la niñez, la educación y la construcción de entornos positivos en las zonas rurales.
Porque proteger a los niños también es inspirarlos, acompañarlos y recordarles que su historia, al igual que la de su tierra, vale la pena ser contada.