Montería. En un emotivo encuentro que transformó las lágrimas en sonrisas y el miedo en esperanza, la Patrulla Púrpura EMFAG de la Policía Nacional rindió un homenaje sin precedentes a las madres víctimas de violencia intrafamiliar en la capital cordobesa. Bajo el liderazgo de la subteniente Andrea Ibáñez, comandante del Grupo de Policía Comunitaria, la jornada no solo celebró la maternidad, sino la resiliencia de quienes han decidido romper el ciclo del silencio.
El evento se alejó de la formalidad institucional para convertirse en un refugio emocional. A través de espacios de integración y reflexión, la Patrulla Púrpura envió un mensaje contundente: "No están solas". La actividad buscó sanar heridas invisibles, promoviendo el fortalecimiento del amor propio y el reconocimiento de los derechos fundamentales de la mujer.
Nuestra misión va más allá de la vigilancia; estamos aquí para reconstruir el tejido emocional de nuestras mujeres. "Queremos que cada madre en Montería sepa que su uniforme púrpura es un aliado incondicional en su camino hacia una vida libre de violencia", afirmó la subteniente Andrea Ibáñez.
Más allá del homenaje, la jornada funcionó como una plataforma de sensibilización crítica. La Policía Nacional enfatizó en:
Rutas de atención Socialización de canales de denuncia y apoyo psicosocial.
Entornos seguros Fomento de la sana convivencia en los hogares monterianos.
Confianza institucional Acercar la autoridad a la comunidad para prevenir nuevos casos de maltrato.
La Estrategia Integral de Protección a la Mujer, Familia y Género (EMFAG) es la punta de lanza de la Policía Nacional para combatir la violencia de género. En Montería, este grupo trabaja 24/7 en acciones preventivas y de acompañamiento jurídico y emocional, reafirmando que el bienestar de la mujer es la base de una sociedad en paz.