Hasta una de las zonas rurales más apartadas de Puerto Gaitán llegó la Policía Nacional con su plan presencia, una jornada que permitió acercar el servicio de Policía a los habitantes de la vereda El Porvenir, fortaleciendo los lazos de confianza y llevando un mensaje de acompañamiento a esta comunidad.
Superando las condiciones propias del terreno y las dificultades del camino, los uniformados se desplazaron hasta esta población rural para compartir con sus habitantes y conocer de primera mano sus necesidades e inquietudes.
La jornada estuvo orientada a la prevención y el acercamiento comunitario, mediante recorridos puerta a puerta, entrega de recomendaciones de seguridad, orientación sobre los mecanismos de denuncia y la invitación a informar oportunamente cualquier situación que pueda afectar la tranquilidad y convivencia de la comunidad.
Pero la presencia policial también tuvo un ingrediente especial: la sonrisa de los niños, niñas y adolescentes. A través de actividades lúdicas y recreativas, los uniformados compartieron un espacio diferente con los más pequeños, entregando detalles y, sobre todo, tiempo, alegría y cercanía. Por unos momentos, los caminos rurales dieron paso a juegos, sonrisas y conversaciones que permitieron fortalecer el vínculo entre la Policía y la comunidad.
Para los habitantes de El Porvenir, la llegada de los uniformados representó más que una jornada de prevención. Fue la oportunidad de sentir cercana a una institución que, aún en los lugares donde las distancias y las condiciones del territorio representan un desafío, mantiene firme su compromiso de servir y proteger.
El coronel Nelson Eduardo Zambrano Esguerra, comandante del Departamento de Policía Meta, manifestó:
“Nuestra misión es estar donde está nuestra comunidad. Las distancias y las condiciones del territorio no pueden convertirse en una barrera para acercar el servicio de Policía. Llegar hasta veredas como El Porvenir nos permite escuchar a sus habitantes, acompañarlos, prevenir y, especialmente, construir confianza. Hoy también compartimos con nuestros niños, porque detrás de cada uniforme hay un ser humano dispuesto a servir y generar esperanza en nuestras comunidades”.
Con este tipo de jornadas, la Policía Nacional reafirma que la seguridad también se construye caminando el territorio, escuchando a la gente y estando presente en las comunidades más apartadas, fortaleciendo el Trinomio de la Seguridad y llevando la oferta institucional hasta donde más se necesita.